miércoles, 20 de julio de 2016

Hoy decidí sonreírme.

Hoy decidí sonreírme.

Verme al espejo y sonreír.

Así, sin más. Sin ninguna causa. Sin ningún porqué.

Hoy decidí contar mis dientes.

Veintiocho.

Hoy decidí verme, percibirme.

Saber que más que ojos, tengo miradas.

Tener la certeza de que mi reflejo no es mi verdad.

Pero mi verdad siempre se refleja.

Mi reflejo… Tan presente pero a la vez no.

Sin algo cristalino, nunca lo conocería.

Nunca me “conocería”.

¿Qué es conocer?

¿Guapo/a? ¿No tanto?

Sí, me conocería.

No importa la presencia de algo cristalino.

En absoluto.


Todos somos cristalinos cuando nos enfrentamos a nosotros mismos.


No hay comentarios:

Publicar un comentario

Quiero.

Quiero saber a dónde fue ese sueño que no recordaron al despertar. Y qué hizo que ese corazón roto se enamorara de todas sus grieta...