Yo soy mi polo a
tierra.
Yo soy el libro de mi
alma.
Yo soy las letras que
me han hecho morir y revivir.
Yo soy el beso, soy
el abrazo.
Yo soy el tatuaje
indeciso.
Yo soy las lágrimas,
las risas, las carcajadas.
Soy sol.
También soy lluvia.
Muy pocas veces una
tormenta.
Y aún más pocas, un
huracán.
Pero soy.
Soy un conjunto de
todo… De rarezas, de cosas comunes, de tiempos con sentido y sin sentido.
Soy segundos, pero
puedo también ser horas.
Incluso puedo llegar
a ser años.
Años aquí mismo,
mientras escribo.
Mientras mi alma va
quedando más transparente.
Menos cargada.
Más liberada.
“Soy”.
¡Qué lindo es
simplemente ser!
Ser y ya está.
Ser y existir.
Ser y vivir.
Porque existir y vivir no son lo mismo.
Existir es saber que
estás tocando el mundo, que estás en él.
Vivir es enfrentar
la vida, darle la mano, guiñarle el ojo; es coquetearle, es hacerla tuya.
Existir - Vivir.
Doce letras.
En medio de ellas, un
par de ojos.
¿Los míos?