En días como hoy,
no guardaré
“un minuto de
silencio” por aquello
que quiero
gritar durante horas.
Y lo haré por esas
cenizas que
nadie se
atrevió a soplar
para
convertirlas en fuego.
Por esa “causa” que nunca
provocó un “efecto”.
Y por ese rompecabezas
que
aprendió a romper más corazones.
Gritaré por ese oasis
que
de tanto
esperar,
se convirtió en
desierto.
Por esos
intentos que
no eran
fallidos,
pero les
fallamos.
Por aquella
herida que
confundieron
con cicatriz.
Y por esa
memoria que quería
darse por
perdida.
Le regalaré un grito a esa
corriente
que nunca
nadaron
contra ella.
A esa luz
que no pudo
encontrar su
túnel.
Y a aquél reloj de
arena al
que nunca le
dieron la vuelta.
Gritaré por esas
dos almas gemelas
que se
atrevieron a correr en una
carrera que
tenía distintas
líneas de
llegada.
Por ese
laberinto en el
que nadie se
perdió.
Por ese
pasado que se
convirtió en futuro
porque
estaba muy
presente.
Y por esa
eternidad que
tenía los días contados.
Pero gritaré más fuerte aún por
ese recuerdo
que, en su séptima vida,
dijo: “rómpeme
como se rompe
al
silencio”.
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<3 Nunca dejes de escribir.
ResponderEliminarMuchas gracias, oye. :)
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